Al reportarse un temblor, se citan frecuentemente dos parámetros cuantitativos: la magnitud y la intensidad. Aunque ambos describen aspectos del mismo fenómeno sísmico, miden magnitudes físicas fundamentalmente distintas.
Magnitud: La energía absoluta liberada
La magnitud es un valor numérico único que cuantifica la cantidad total de energía elástica liberada en el hipocentro del sismo. Se calcula analizando la amplitud de las ondas registradas por los sismógrafos y corrigiendo por la distancia al instrumento.
- Un sismo tiene una sola magnitud independientemente de la ubicación geográfica de quien lo registre.
- La escala es logarítmica: una diferencia de 1.0 en magnitud representa aproximadamente un incremento de 31.6 veces más energía liberada, y una diferencia de 2.0 unidades equivale a 1.000 veces más energía.
Intensidad: El impacto observado en superficie
La intensidad evalúa los efectos observables del sismo sobre las personas, las estructuras y el terreno en un punto geográfico específico. La escala estándar utilizada en Chile y las Américas es la Escala de Mercalli Modificada (MMI), expresada en números romanos de I a XII.
- Un mismo sismo tiene múltiples intensidades: suele ser máxima cerca del epicentro y disminuye progresivamente al alejarse.
- La intensidad depende de factores locales como la profundidad hipocentral, la geología del suelo de cimentación (suelos blandos amplifican las ondas) y la calidad constructiva de las edificaciones.