En Chile los sismos los mide el Centro Sismológico Nacional (CSN), de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. Su Red Sismológica Nacional reúne estaciones a lo largo del país, un sistema de comunicaciones que lleva las señales hasta sus servidores y un centro donde los datos se analizan y se distribuyen.
Qué hay en una estación
Las estaciones del CSN son multiparamétricas: miden el movimiento del suelo de tres formas.
- Velocidad, con sismógrafos de banda ancha: muy sensibles, registran desde sismos pequeños hasta terremotos lejanos.
- Aceleración, con acelerógrafos: pensados para el movimiento fuerte, sus registros sirven para diseñar construcciones.
- Posición, con receptores GNSS (el sistema satelital del que el GPS es parte): muestran cuánto se desplazó el terreno.
Según el CSN, la red tiene más de 100 estaciones multiparamétricas. Además opera una red de 297 acelerógrafos, diseñada por expertos convocados por el Ministerio de Vivienda para conocer cómo responden los distintos suelos del país. Y recibe datos de redes de instituciones extranjeras, como el GFZ de Alemania o el USGS de Estados Unidos.
Cómo llegan los datos
Los datos se transmiten en tiempo real. Las estaciones prioritarias tienen enlace satelital propio; otras usan radio, la red de comunicaciones de la Dirección General de Aeronáutica Civil o internet. Así, si un terremoto corta las comunicaciones comunes, parte de la red sigue transmitiendo.
Cuánto demora el CSN en informar
- Solución automática, en hasta 5 minutos. Ubicación, profundidad, hora y magnitud preliminares, que se envían al SHOA, para evaluar si puede haber tsunami, y a SENAPRED.
- Solución revisada, dentro de 20 minutos. Los analistas revisan los registros y publican la versión final.
El monitoreo funciona las 24 horas, todos los días, con turnos de analistas. No siempre fue así: hasta 2010, el antiguo Servicio Sismológico de la Universidad de Chile trabajaba en horario de oficina, y el terremoto del 27 de febrero, a las 3:34 de la madrugada, encontró a su equipo en sus casas. Después se creó el CSN, se instalaron más de 70 estaciones nuevas y se reforzaron las comunicaciones.
Lo que todavía falta
Muchos terremotos chilenos ocurren mar adentro, y la red no tiene sensores en el fondo del mar: las ondas se registran recién cuando llegan a las estaciones de la costa. El director del CSN lo ha descrito como una deuda pendiente.
Los sismos que publica SismosChile vienen del catálogo del CSN, con el USGS como complemento. Puedes verlos en los últimos sismos.
