La falla San Ramón corre de norte a sur por el borde oriente de Santiago, al pie de la cordillera. Es una falla inversa: desde hace millones de años, el bloque de la cordillera se monta sobre el del valle. Los geólogos de la Universidad de Chile que la estudian coinciden en que es activa y en que representa un peligro para la ciudad.
Dónde está
Cruza todas las comunas del piedemonte cordillerano: Lo Barnechea, Vitacura, Las Condes, La Reina, Peñalolén, La Florida, Puente Alto y Pirque, donde viven más de 1,6 millones de personas. Tiene al menos 50 km de largo y se hunde hacia el este, bajo la cordillera, hasta unos 15 a 20 km de profundidad.
Cuándo fueron sus últimos terremotos
En un estudio publicado en 2014, un equipo de la Universidad de Chile excavó trincheras en la quebrada de Macul y encontró las huellas de los terremotos que rompieron la superficie. El registro muestra dos grandes terremotos en los últimos 17.000 años: uno hace unos 17.000 años y el último hace unos 8.000.
¿De qué tamaño sería el próximo? Los estudios no coinciden. El equipo de la Universidad de Chile habla de terremotos de magnitud cercana a 7,5; otras estimaciones, recopiladas por el proyecto Fallas de Chile de la Universidad Católica, van de 5,7 a 6,6. Es menos que un terremoto de subducción, pero ocurriría a pocos kilómetros bajo la ciudad, y los sismos de fallas como esta pueden causar intensidades muy altas cerca de la falla.
Qué tan probable es
Nadie puede decir cuándo. El geólogo Gabriel Easton, de la Universidad de Chile, estimó ante el Congreso, en 2023, una probabilidad del orden de 3 % de un gran terremoto en esta falla en los próximos 100 años, aclarando que es una cifra sin sustento estadístico, coherente con las observaciones geológicas. Es baja, pero no es cero, y la falla está bajo una zona muy poblada.
En 2016, la Universidad de Chile y la entonces ONEMI firmaron un convenio para instalar un sistema de monitoreo sísmico y geodésico permanente de la falla.
Lo que piden los expertos
En la misma sesión del Congreso, los investigadores advirtieron que mucha gente no sabe si vive sobre la falla, y recomendaron:
- Incorporar la falla al Plan Regulador Metropolitano de Santiago.
- Restringir las fundaciones directamente sobre su traza y no seguir densificando la franja donde podría romper la superficie.
- Estudiar los deslizamientos y caídas de rocas que podría gatillar.
- Modificar la norma sísmica de diseño para que considere esta y otras fallas activas.
Tres ideas equivocadas
- «La falla va a partir Santiago en dos». No se abre una grieta que trague la ciudad: en un terremoto, un bloque se monta sobre el otro y puede dislocar el suelo varios metros en la traza.
- «Va a causar un tsunami en Santiago». No: Santiago está lejos del mar. El peligro es el movimiento fuerte y los deslizamientos en los cerros.
- «Si no ha temblado en 8.000 años, ya no está activa». Al contrario: los geólogos consideran que la falla es activa y que acumula energía.
Lo que conviene hacer es lo mismo que ante cualquier sismo: fijar los muebles, conocer los lugares de protección y tener un kit de emergencia. Más sobre fallas como esta en fallas activas en Chile.
