Un sismo es un movimiento del suelo causado por la liberación brusca de energía bajo tierra. En Chile casi siempre lo produce el roce entre placas tectónicas, aunque también hay sismos en fallas geológicas y por actividad volcánica.
En el habla común, «temblor» es un sismo que no hace daño y «terremoto», uno que sí. Para la sismología los dos son sismos; lo que cambia es el tamaño y el efecto.
Cómo se acumula la energía
Las placas tectónicas se mueven unos centímetros por año, pero en el contacto entre ellas la roca queda trabada. Durante años, la placa de Nazca empuja a la Sudamericana y la roca se va deformando, como una regla que se dobla. Cuando la energía acumulada supera lo que la roca aguanta, el contacto se rompe y se desliza de golpe. El suelo se mueve porque la energía sale desde esa ruptura en forma de ondas.
Hipocentro y epicentro
- Hipocentro: el punto bajo tierra donde empieza la ruptura. Se describe con latitud, longitud y profundidad.
- Epicentro: el punto de la superficie que está justo encima del hipocentro. Es el que aparece en los mapas y en frases como «45 km al oeste de Iquique».
Por eso los reportes siempre informan la profundidad. Un sismo profundo, aunque tenga el epicentro cerca, reparte su energía en una zona más amplia; uno superficial se concentra más cerca del epicentro.
Las ondas que te llegan
- Ondas P (primarias): comprimen y estiran la roca en la dirección en que avanzan. Son las primeras en llegar; en la corteza viajan a poco menos de 6 km por segundo. Suelen sentirse como un golpe o un sacudón inicial.
- Ondas S (secundarias): mueven la roca hacia los lados y avanzan a poco más de la mitad de la velocidad de las P. Llegan después y suelen traer el movimiento más fuerte.
- Ondas superficiales: viajan por la superficie, son más lentas y alargan el movimiento, que se siente como un vaivén.
Entre la llegada de las P y la de las S pasa más tiempo mientras más lejos estás. Con esa diferencia, medida en varias estaciones, se calcula dónde ocurrió el sismo. Es también lo que aprovechan los sistemas de alerta temprana, como la de los teléfonos Android: detectan las primeras ondas y avisan antes de que llegue el movimiento fuerte.
El ruido antes del temblor
Mucha gente escucha un ruido sordo justo antes de sentir el movimiento. La explicación más aceptada es que las ondas P, al llegar a la superficie, hacen vibrar el suelo y el aire, y esa vibración a veces se oye. Como las P llegan primero, el ruido se adelanta al movimiento fuerte.
Magnitud e intensidad
La magnitud mide el tamaño del sismo en su origen y es un solo número. La intensidad mide cuánto se sintió y qué daño hizo en cada lugar, así que cambia de una ciudad a otra. Lo explicamos en magnitud o intensidad, y cómo se mide en las escalas de magnitud.
